miércoles, 20 de febrero de 2013

FE Y PALABRA


FE Y PALABRA

MATEO 7:24 – 27: “Todo el que oye Mis palabras y hace caso a lo que digo es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. 25 Vino la lluvia, crecieron los ríos y soplaron los vientos contra la casa; pero no cayó, porque tenía sus cimientos sobre la roca. 26 Pero todo el que oye Mis palabras y no hace caso a lo que digo, es como un tonto que construyó su casa sobre la arena. 27 Vino la lluvia, crecieron los ríos y soplaron los vientos, y la casa se derrumbó. ¡Fue un completo desastre!”.



En este día te digo: LO QUE HA SIDO IMPOSIBLE PARA TU VIDA, VA A SER POSIBLE. Créelo, decláralo, y camina sobre esa palabra. Si Dios lo dice, y tú lo crees, hecho está. Aleluya. No hay muchas vidas para vivir, esta es la única y es mejor que la viva muy bien. No hagas provisión para el fracaso en tu vida. Tú no fuiste creado para el fracaso, sino para la victoria. No te conformes con finalizar tu vida de una manera miserable porque muchos terminan así. Tú eres un escogido, una escogida de Dios, estás preparado, preparada para ganar, y sabes ¿Por qué? Porque tiene el ADN de Dios, tienes la genética de Dios, eres hijo/a de Dios, porque Fe es la victoria, “Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo. Y ésta es la victoria que ha vencido al mundo: NUESTRA FE” (1ª Juan 5:4), y también eres un ganador por obedecer la Palabra de Dios. Yo quiero que vuelvas a leer nuevamente por un momento Mateo 7:24-27 y medites bien en este pasaje (Hazlo ahora). Jesús está hablando de dos tipos de personas o dos tipos de cristianos: El que OYE y HACE, y el que OYE y NO HACE. El que OYE y HACE es el que recibió la Palabra en su mente y la dejó pasar por todo su ser interior. Por eso, declara la Biblia, que las cosas que pensamos son las que hacemos. Tú y yo somos lo que pensamos, “tal como el hombre piensa, así es”. El que OYE la Palabra de Dios, RENUEVA su mente y COMIENZA a pensar en línea con Ella, entonces va a HACER las cosas de acuerdo a lo que Dios le dijo y va a tener las cosas como Dios las planeó. Dios dirá de ti: “Yo lo voy a considerar como un hombre, como una mujer prudente, precavida”. Vino toda clase de contratiempo, de dificultades, para que esa persona, pero dice que no se cayó, porque estaba cimentada, fundamentada, construida sobre la Roca. Tu manera de pensar tiene que estar apoyada sobre la Roca que es Cristo y la Palabra de Dios. Van a venir a tu vida cosas, personas, situaciones contra todo eso que estás desarrollando al renovar tu mente con la Palabra de Dios, pero tú vas a estar fuerte, firme, no vas a fracasar y no serás derrotado. La Palabra de Dios te da provisión para estar fuerte y en bendición. Hay personas cuyos pensamientos van y vienen. De ellos declara la Biblia que será grande su ruina, será un completo desastre. Porque TODO depende de tu manera de pensar. Es fácil que todo lo negativo consuma tus pensamientos. De esa manera, estás construyendo tu casa, tu vida cristiana, sobre la arena. Tú podrías justificarte diciendo que tu vida es un fracaso, pero no puedes decir eso nunca más. Tú eres un hijo, una hija de Dios, has sido redimido, redimida por la Sangre de Jesucristo, has sido perdonado, perdonada, Cristo Jesús hizo un espectáculo en la cruz del Calvario al clavar toda acta de decreto que el diablo tenía en tu contra, ahora eres una nueva creación, tienes la Palabra revelada en tu vida, entonces construye tu vida sobre la Roca, sobre la Palabra revelada de Dios, y todo te saldrá bien, prosperarás en todo lo que hagas, y estará muy bendecido ¡Aleluya! Yo oro que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prosperas espiritualmente. En el 2013/5773, fundamentados sobre la Palabra de Dios. BENDECIDO/A ERES POR SIEMPRE CON TODA CLASE DE BENDICIONES. 

DECRETO DE FE: “DECLARO Y ESTABLEZCO EN EL NOMBRE PODEROSO DE JESÚS QUE MI VIDA ESTÁ FUNDAMENTADA SOBRE LA ROCA QUE ES CRISTO Y SU PALABRA”.

ORACIÓN: “Padre celestial, en este día te doy gracias por Tu Palabra, porque por Ella crezco, maduro y soy llevado a otra dimensión espiritual. Con Tu Palabra alinearé todos mis pensamientos a los Tuyos y nunca seré derrotados. En el Nombre Poderoso de Jesús, Amén”.

TRIUNFO Y SOLEDAD


TRIUNFO Y SOLEDAD

Hace unos días atrás mientras viajaba hacia mi trabajo escuche en un programa radial de gran audiencia un dialogo que me llamo la atención y me hizo reflexionar en algunas cosas, en el diálogo participaban dos personas que a los ojos de la mayoría pertenecerían al estereotipo de persona exitosa de esta época. Uno de ellos es un actor y locutor radial portador de un cartel teatral y prestigioso talento, dueño de salas llenas cada fin de semana , y el otro es un tenista profesional de primer nivel ganador de torneos internacionales de los mas destacados, cualquiera de estas dos personas cada uno en su disciplina han alcanzado un gran prestigio y reconocimiento a lo largo del tiempo debido a su talento y sus logros, son sin dudas poseedores también de un alto nivel económico al punto tal que estoy seguro que ambos podrían vivir el resto de sus vidas sin tener la necesidad de trabajar, muchas personas que desarrollan sus profesiones en el ámbito de la actuación, locución o el deporte profesional invierten sus vidas y luchan día tras día para alcanzar el este nivel de reconocimiento y “éxito” (nótese que pongo la palabra éxito entre comillas).

Tengo la impresión que estos últimos suponen que si algún día alcanzarían dichos logros y meritorias carreras serían totalmente plenos y felices por ver plasmada la recompensa a sus esfuerzos.

Preferiría no dar nombres ni apellidos ya que no creo que sea relevante en virtud de lo que quiero reflexionar, sin embargo me atrevo a detallar algunas de sus sentimientos personales y definiciones que dejaron verter a oídos de todos los oyentes, el dialogo tuvo lugar por mas de veinte minutos al aire y lo resumiría a estas contundentes frases finales:

La vida es una porquería.
Cada vez que termino de cada obra de teatro o cada partido de tenis me pregunto, para que hago todo esto si al final todo es una porquería.
Disfrutemos el momento que es lo único que tiene valor.
No creo en la felicidad
Tampoco creo en Dios.


Estas declaraciones me hicieron pensar en quienes en realidad eran ellos mas allá de cómo los pueden ver los demás , mas que escuchar el dialogo de dos personas exitosas en la vida me parecía estar escuchando a dos seres con un profundo vació en su interior, dotados de muchos recursos profesionales y económicos pero con una carencia muy pronunciada.

Este episodio trajo también a mi mente una oportunidad en mi vida personal cuando me había esforzado por años para alcanzar tres claros objetivos, uno de la vida familiar, otro en lo laboral/profesional y un ultimo en el terreno de lo económico, en cada caso había diseñado un plan especifico para alcanzar las metas anheladas, estos objetivos eran sanos y hasta se podría decir que hasta muy bien vistos a ojos de cualquier persona, sin embargo recuerdo el sentimiento que experimenté luego de alcanzar el logro o el éxito en estas áreas especificas y muy finamente planeadas, dije: Y AHORA QUE? Ya tengo esto por lo que luche por tanto tiempo mientras que al mismo tiempo una sensación de vació me hizo dar cuenta que en verdad eso no era lo que me traería FELICIDAD PLENA .

Quizás muchas veces vivamos en una maratón sin frenos de ansiedades por alcanzar esto o aquello, pensando que el alcanzar el “éxito” en nuestros planes u objetivos personales nos dará plenitud y felicidad.

Quizás debemos recordar las palabras de nuestro Señor Jesús cuando dijo: El que permanece en mi, y yo en el, este lleva mucho fruto; PORQUE SEPARADOS DE MI NADA PUEDEN HACER.

Quisiera hacer énfasis en la expresión: separados de mi nada pueden hacer,
Me atrevería a traducirlo de esta manera, como que Jesús nos dijera: Por mas que hagas lo que hagas si estas lejos mió NADA SIRVE.

Tengo la convicción personal que fuimos diseñados por un Dios de Amor que puso en nuestro interior la necesidad de vivir cerca de El y así poder experimentar la plenitud verdadera, la vida abundante y la satisfacción interior de cumplir el propósito para el cual fuimos creados, conocerle a El.

Quizás en nuestras vida buscamos y buscamos plenitud en otros lugares para sentirnos completos olvidando que solo seremos plenos viviendo cerca de quien nos creo, recuerdo las palabras de un amigo personal el cual dice: Necesitamos a diario repetir el ejercicio de volvernos a Dios, y creo que esta variante aplica para todos, los que crecieron dentro de ámbitos religiosos y los que no tuvieron el privilegio de escuchar todavía aquel que los esta buscando incansablemente para hacerle experimentar el verdadero éxito, su nombre es Jesús.

BRAZOS ABIERTOS


BRAZOS ABIERTOS

Hace  cuatro años tuve el gran privilegio de ser madre, nunca podré olvidar lo que mis retinas grabaron cuando por primera vez pude ver el rostro de mi pequeño hijo, salió de la sala de parto con sus ojos enormes y hermosos, es una imagen que guardaré para siempre como uno de los momentos mas felices de mi vida.

A partir de ese día todo lo que siempre había escuchado hablar a otras personas respecto de la maternidad paso de ser una teoría a una experiencia personal, que ahora yo estaba viviendo en la práctica, en varias oportunidades escuchaba declaraciones de lo hermoso que sería esta nueva relación, pero nunca pude comprender exactamente lo que significaba hasta que se convirtió en una realidad en mi vida.

Ya tengo otra hija de 2 años. Empecé a notar una nueva sensación en nuestra relación, podía amar a mis hijos por lo que ellos eran y no por lo que ellos hacían, no importaba si se portaban bien, si nos dejaban dormir de noche a mi esposo y a mi, o si sus manitos rompían algún adorno de la casa. El que ellos hagan cosas que me podrían incomodar no influían en el amor que me liga a ellos.

Esto trajo a mi mente la oportunidad en que Jesús contó la parábola del Padre Amoroso.
Describió las vivencias de un padre que tenia dos hijos, cierto día el menor le dijo a su padre, “Papa, dame la parte de tu propiedad que me toca como herencia”, entonces el padre repartió la herencia entre sus dos hijos.

A los pocos días, el hijo menor vendió todo lo que su padre le había dado y se fue lejos a otro país. Allá se dedico a darse todos los gustos, haciendo lo malo y malgastando todo el dinero.

Ya se había quedado sin nada, cuando comenzó a faltar la comida en ese país, y el joven empezó a pasar hambre. Entonces busco trabajo, y el hombre que lo empleo lo mando a cuidar cerdos de su finca.
Al joven le daban ganas de comer aunque fuera la comida de los cerdos, pero nadie se la daba.

En ese momento comprendió su gran error, y pensó: “En la finca de mi padre sus empleados tienen toda la comida que desean, y yo aquí me estoy muriendo de hambre. Volveré a mi casa, y apenas llegue, le diré a mi padre que me he equivocado que no merezco ser tratado como su hijo que solo me trate como a uno de sus trabajadores”.

Entonces regreso a la casa de su Padre.

Cuando todavía estaba lejos, su padre corrió hacia el lleno de amor, y lo recibió con brazos abiertos y besos. El joven empezó a decirle:“¡Papa, me he equivocado!, ya no merezco ser tu hijo”. Pero antes de que el muchacho terminara de hablar, el padre llamo a todos sus empleados y les dijo: “¡Pronto! Traigan la mejor ropa y vístanlo. Pónganle un anillo y también calzado nuevo. Traigan el ternero más gordo y hagamos una gran fiesta, ¡porque mi hijo ha regresado! Es como si hubiera muerto y volvió a vivir. Se había perdido y lo hemos encontrado”.

Personalmente, creo que con esta parábola Jesús quería hacernos notar que, al margen de cual sea nuestro comportamiento o las equivocaciones que hallamos tenido en nuestra vida, o nuestro alejamiento e ignorancia de El, Dios el Padre siempre esta esperando que regresemos a sus brazos, ya que el nos ama por lo que somos y no por lo que hacemos.
Yo como cualquier otro soy un ser humano, con algunas virtudes pero también con muchos defectos, aun así, el amor que me liga a mi hija no radica en su obra sino en lo que ella es.

Cuanto más Dios que es un Padre perfecto y nos ama incondicionalmente.

No se quien eres, tampoco quien en este momento esta leyendo estas frases, pero sea quien seas, de cualquier religión, raza, edad, cultura o condición social, quisiera decirte que Dios esta esperando que nos volvamos a El, que seremos siempre recibidos en el seno de un Padre amoroso, que esta dispuesto hacer una gran fiesta por nuestro regreso, y que si tus decisiones erradas te han llevado por caminos que hicieron que malgastes todo, y estas pasando hambres y carencias en muchos aspectos de tu vida, puedes siempre volver a la casa de tu Padre, un Padre que te espera de brazos extendidos para abrazarte. Ya que El es un Dios de segundas y terceras oportunidades.
Vuelve, Vuelve!.



Es muy probable que estas palabras suenen agradable o no a tus oídos, pero es solamente mi vivencia personal al respecto, y quizás solo una teoría para ti.

Te invito a que reflexiones en estas palabras, y si así lo deseas, intentes un camino de regreso hacia la casa del Padre, para que deje de ser una teoría y pueda convertirse en una experiencia personalen tu vida también, solo ahí podrás entender la pasión con la que escribo estas frases

¡Vuelve!, ¡Hay un Dios dispuesto para abrazarte!

AGUA QUE CALMA LA SED VERDADERA

AGUA QUE CALMA LA SED VERDADERA

Eran como las doce del mediodía, judíos y samaritanos por cuestiones socioculturales de época no se hablaban entre si, sin embargo Jesús sentado al lado de un pozo de agua, le dijo a una mujer de Samaria que se acerco:

“Dame un poco de agua”

Pero como no era la costumbre que un judío le hable a alguien de samaria, la mujer le preguntó:
“-¡Pero si usted es judío! ¿Cómo es que me pide agua a mí, que soy de Samaria?
Jesús le respondió:

“Tú no sabes lo que Dios quiere darte, y tampoco sabes quien soy yo. Si lo supieras, tú me pedirías agua, y yo te daría el agua que da vida.”
La mujer le dijo: “- Señor, ni siquiera tiene usted con qué sacar agua de este pozo profundo. ¿Cómo va a darme esa agua?

Jesús le contestó: “Cualquiera que beba del agua de este pozo volverá a tener sed, pero el que beba del agua que yo doy nunca más tendrá sed. Porque esa agua es como un manantial del que brota vida eterna.”

Estos diferentes pueblos no se hablaban entre si, no era común el que se establezca la comunicación entre ellos, y de una manera similar quizás estés pensando que Dios no puede hablarte, que solamente esta es una experiencia solo para para los místicos, religiosos, para los débiles o para los ignorantes.

Sea cuál sea tu condición Dios quiere hablarte, y quiere que conozcas el verdadero propósito de tu vida.

Vemos como Jesús le hablaba a la mujer de un “agua que sacia verdaderamente”, El hacía referencia a cuestiones muy profundas, situaciones de carencia del ser humano, hablaba de una verdad que va más allá de lo que podemos ver, verdades netamente espirituales. Sin embargo la mujer solo interpretaba a niveles muchísimo mas bajo, ella solo entendía sobre el agua que tan solo es agua física, cuando en realidad Jesús le hablaba de algo muchísimo mas grande.

Seas quien seas, hayas nacido donde hayas nacido, creas o no creas, quizás tú también cometas una mala interpretación, creyendo que relacionarte con Jesús signifique un cambio de religión, o creas que otras imposiciones religiosas te quitarán libertad. Si fuera que esto es lo que tu crees, permíteme decirte que estas cometiendo el mismo error que la mujer, y que no sabes lo que Dios quiere darte, El te habla de verdades espirituales para saciar la sed que tienes, te habla de transformación para tu vida y la de tu familia, te habla de vivir una vida en abundancia

Coincidentemente son las doce del mediodía, la misma hora en que el maestro rompió los códigos entre estos pueblos enemistados y le habló a la mujer, estoy seguro que de la misma manera quiere entablar una relación contigo, también quiere romper tus códigos para establecer un vínculo que comenzó con una iniciativa de parte de El, una relación que fue anhelada por Dios desde que estabas en el vientre de tu madre, porque te amó con amor eterno.

Jesús quiere hoy hablarte de un agua que puede cambiarte para siempre, no pienses solo en H2O, pero si quizás has estado bebiendo de otras aguas amargas El quiere restaurarte y que nunca más tengas sed, porque quiere darte a beber esa agua que es un manantial del que brota vida eterna.

Es una profunda invitación que requiere una firme decisión de tu parte:

¡Vuélvete a Jesús y bebe del manantial de la vida!

EL PERDÓN


EL PERDÓN


Todos nos hemos hecho algo indebido, ofendido y pecado contra alguien en algún punto de nuestra vida. ¿Cómo debemos responder cuando ocurren tales ofensas? De acuerdo con la Biblia, debemos perdonar. Efesios 4:32 dice; “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.” Igualmente Colosenses 3:13 declara, “…soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.” La clave en ambos pasajes de la Escritura es que debemos perdonar a otros, como Dios nos perdonó a nosotros. ¿Por qué perdonamos? ¡Porque nosotros hemos sido perdonados!

El perdón sería sencillo si sólo tuviéramos que concederlo a aquellos que lo piden con pena y arrepentimiento. La Biblia nos dice que debemos perdonar a aquellos que pecan contra nosotros, sin condiciones. El negar el sincero perdón a una persona, demuestra resentimiento, amargura y enojo – ninguna de los cuales deben ser las características de un cristiano. En el Padre Nuestro, le pedimos a Dios que “perdone nuestros pecados, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden.” (Mateo 6:12). Jesús dijo en Mateo 6:14-15, “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.” A la luz de otras Escrituras que hablan del perdón de Dios, Mateo 6:14-15 es la que mejor explica que la gente que se niega a perdonar a otros, realmente no han experimentado el perdón de Dios en ellos mismos.



Siempre que fallamos, al desobedecer uno de los mandamientos de Dios, pecamos contra Él. Siempre que hacemos daño a otra persona, no sólo pecamos contra ella, sino también contra Dios. Cuando vemos la enorme misericordia de Dios al perdonarnos TODAS nuestras transgresiones, nos damos cuenta de que no tenemos derecho a retener esta gracia para con otros. Hemos pecado infinitamente más contra Dios que lo que cualquier persona pueda pecar contra nosotros. Si Dios nos perdona tanto, ¿cómo podemos rehusar perdonar a otros tan poco? La parábola de Jesús en Mateo 18:23-35 es una poderosa ilustración de esta verdad. Dios promete que cuando venimos a Él, pidiéndole perdón, Él nos lo concede gratuitamente (1 Juan 1:9). El perdón que otorguemos no debe tener límites, de la misma manera que el perdón de Dios es ilimitado (Lucas 17:3-4).

El perdón no es un simple mecanismo para liberar de culpa a quien nos ofendió, el perdón es un mecanismo para que yo sea libre de la amargura que dejó esa acción en mi corazón. Yo puedo decidir perdonar a alguien, que no está arrepentido de verdad de haberme dañado, por que mi intención al perdonar, no es que esa persona quede libre de culpa, si no que yo quede libre en mi interior, que yo tenga paz, que yo pueda vivIr bien, que haya desatado la amarra que me tenía detenido en el puerto.

Es muy importante saber, que el perdón no exime de culpa al ofensor, sino que libera al ofendido. Usted y yo necesitamos decidir perdonar, para ser libres de las heridas del alma.

He escuchado muchas veces la frase: "yo perdono, pero no olvido", y pensamos seriamente que si no olvidamos, es debido principalmente a que realmente no hemos olvidado, pero esto también es un error, el perdón no implica nunca que olvidemos todo, el perdón no produce amnesia, no es indispensable que olvidemos para perdonar, puedo perdonar y estar consciente del daño que se me hizo, pero he decidido que ya no me va a afectar nunca más en mi vida.

Hay un punto muy importante es que podemos decidir perdonar, tomamos la decisión de ya no traer al presente las cosas pasadas, incluso nos mantenemos firmes en la decisión de no criticar, ni agredir a la persona que nos ofendió. Sin embargo, no podemos decidir dejar de sentir. Si usted quiere de verdad, que se vaya lejos lo que siente, no depende exclusivamente de usted, pero no es imposible dejar de sentir.

Cuando usted decida perdonar de una vez a alguien, es indispensable que lo confiese con su boca, no piense en el perdón, hable el perdón, no importa que usted esté sólo, quizás va en su cómodo automóvil escuchando música y piense: "si yo necesito perdonar, yo debo perdonar, yo quiero ser libre de la culpa que otra persona me hizo a mí en su momento", pero no es suficiente que usted lo piense, hay que confesarlo con su boca, aunque usted esté sólo en un lugar, que salga de su boca libremente, hay una marcada diferencia inmensa entre pensarlo y hablarlo; con nuestra boca tenemos el poder para la vida y poder para la muerte, poder para atar y poder para desatar. ¡Confiéselo!, cuando lo hablan, sienta esa libertad, ese peso extra que se va, tal vez acompañado de lágrimas, tal vez acompañado de tristeza y de llanto, pero finalmente un ser libre.

Los pasos principales para perdonar a alguien son los siguientes, a saber:

a.. Identifique plenamente la herida específica que le hicieron, y la persona que se lo hizo.
b.. Decida perdonarla a pesar de lo que siente en su corazón.
c.. Confiese con su boca ese perdón aunque usted esté sólo, no tiene que ir a decírselo a aquella persona; lo puede hacer usted en la privacidad donde se encuentre en ese momento.
d.. Yo podría ir y decirle a alguien: "te perdono por esto y aquello", y aquella persona decir: "pues mira si te lo puedo volver a hacer lo repito otra vez".
e.. Recuerde que el perdón no es para liberar de culpa al otro, sino para que yo sea libre de las heridas del alma.
f.. Acérquese a Dios y dígale desde el fondo de su alma: "Señor, yo decido perdonar, quítame lo que siento, borra de mi corazón estas heridas, dame un corazón nuevo, te entrego el mío, ven a mi vida Jesucristo a ti te lastimaron profundamente, a ti te dañaron y te atreviste a decir a tu padre: "perdónalos por que no saben lo que hacen", ¡Señor, yo te digo hoy perdona a tal persona, por que me lastimó profundamente, y llévate de mi corazón este amargo sentimiento!, "yo hago mi parte, tu haz la tuya".

También nosotros hemos lastimado a mucha gente, con intención ó sin ella, hemos herido profundamente el alma de nuestros seres queridos; hay que pedirles perdón. Las situaciones que recordamos en las que estamos conscientes que los hemos ofendido, necesitamos anotarlas, y debemos decirles: "perdóname".

Si usted no puede ir haga uso de una llamada telefónica, de una carta, de un correo electrónico ó de una tarjeta de disculpa, y dígale desde dentro de su corazón: "yo te lastimé en aquella ocasión, con esto y con está otra situación, te pido de corazón que me perdones", si la persona lo perdona ó no ese no es problema suyo, usted ya es libre de ese nudo, que lo tenía amarrado en su corazón. Usted y yo no podemos decidir que los demás desaten sus propios nudos.

El perdón es un mecanismo para que nuestro corazón sane de las heridas, para que nuestra alma brille, para que nuestra vida vaya en aumento, para que usted y yo podamos desarrollar este potencial que poseemos y que nadie nos puede quitar nunca.

jueves, 14 de febrero de 2013

LA IDOLATRÍA


LA IDOLATRÍA 

1ª CORINTIOS 10:7: “Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar”.




Dios nos ha hablado que estos SON DÍAS DE RECUPERACIÓN, que Dios en este tiempo va a traer recuperación, restauración y restitución a Sus hijos. Pero puede haber obstáculos en nuestras vidas que impidan que esto ocurra como lo fue con el pueblo de Israel. Hemos hablado de uno que es la murmuración que trae tantos desastres al pueblo de Dios, porque la murmuración es del reino de las tinieblas y Dios castiga severamente. Ahora te hablo de la IDOLATRÍA. ¿Qué es la idolatría? La idolatría es un amor excesivo y apasionado hacia una persona u objeto, es exaltación desmedida, fanatismo, fervor. Y el problema con muchos cristianos lavados con la sangre de Jesucristo, escritos en el libro de la vida y camino al cielo es que creen que idolatría es solamente inclinarse ante un ídolo, pero eso no solo es idolatría. Hay otros tipos de idolatría, y hay cristianos que tienen sus ídolos durmiendo en su cama con ellos. Otros tienen sus ídolos y los mandan al colegio o la Universidad; otros tienen sus ídolos guardados en los parqueaderos; otros tienen sus ídolos en forma de novio o novia, otros tienen sus ídolos en forma de billetes, otros cristianos tienen sus ídolos en forma de negocio o trabajo, porque cualquier cosa o persona que se robe tu pasión, tu adoración, tu servicio y tu fervor a Dios es un ídolo, y hay que bajarlo del lugar de donde están y colocar a Dios en primer lugar, y amar a Dios con un amor indivisible, Él es el eje por el cual debe girar tu mundo. Sabes la cantidad de persona que no le sirven a Dios por un esposo (a). Jesús dijo que el que ame a padre, a madre, a hijos, a esposo (a), a trabajo, a negocio, hermanos, suegra, no es digno de Mí. “Pastor es que mi trabajo, pastor es que mi esposo (a), es que mi novio (a), es que, es que”, ninguno de ellos va a estar parado delante de ti el día del juicio. No puede haber hombre, no puede haber mujer, no puede haber hijo, no puede haber dinero, no puede haber trabajo, cosas materiales que se interponga entre tú y el Señor; Él tiene que ser tu alfa, tu omega, tu principio, tu final, el centro de tu vida, tú no puedes idolatrar ningún ser humano, ningún sueño, ni cosa. Hay muchos que han vendido al Señor por 30 piezas de plata y después se están riendo diciendo que no lo hicieron ¿Cuáles son tus 30 piezas de plata? Para algunos es su trabajo, para otros su carrera, para otros un sueño, para otros un carro o una casa. Muchos se han convertido en idólatras de cosas materiales, gastan dinero y dinero en muchas cosas, pero es mejor una mano llena con paz y con la bendición de Dios, que dos manos llenas con aflicción de espíritu. ALEJADOS DE DIOS NADA PODEMOS HACER. Tenemos que aprender a entender que Dios no va a rebajar Su categoría, porque nosotros lo queramos. Él es primero y Él es último; Él es principio y Él es final; Él es el alfa y Él es la omega; Él es Señor de los cielos y de la tierra y aún debajo de ella. Nadie me puede decir a mí que no puede servir a Dios, Dios es Mayor que cualquier ser humano, tú no puedes amar ni a papá, ni a mamá, ni a esposo, ni a esposa, ni a hijo, ni a trabajo, ni a dinero, ni a profesión, ni a nada ni a nadie, DIOS ES PRIMERO. Él es el Único que nunca te abandona, Él es el Único que nunca te dejará, gente viene y va, dinero viene y va, trabajo, negocio vienen y van, pero Jehová permanece para siempre ¡Gloria a Dios! Y ya es hora que lo entendamos. Ahora, no me mal entiendas, yo no estoy tratando de decirte que no tengas unidad familiar, pero no al precio de poner a Dios como 2° ni de devaluar tu pasión por Dios. Nunca puedes negociar tu relación con Aquél que te ha salvado. En esto no hay negociación, y uno de los obstáculos principales que hace que muchos no vean el cumplimiento de sus bendiciones, es cuando empiezan a poner en el lugar de Dios cosas o personas que no deben estar ahí. Cuando levantas un hijo, un esposo (a), o levantas un novio (a), un amigo (a), un familiar, un trabajo, un negocio, dinero, cosas materiales, ten mucho cuidado. Adán estaba tan enamorado de Eva que con todo lo que Dios le había dicho, prefirió escuchar a Eva, y ustedes saben las consecuencias lamentables que vinieron; y hay muchos desobedeciendo a Dios por estar complaciendo a sus ídolos. No hay nada más grande ni más glorioso que Dios y Su presencia sobre nuestras vidas. La Biblia hablando de los ídolos dice en el Sal.115:8: “Semejantes a ellos son los que los hacen, y cualquiera que confía en ellos”. Tú puedes darte cuenta cuál es el ídolo de una persona solamente con mirarlo. Cuando hablas con una persona uno se da cuenta cuál es su ídolo. A mi gusta que me hablen de Jesús, háblame de cuanto Lo amas, háblame de lo que Él ha hecho en tu vida y lo que ha hecho con tu familia, el Gadareno corría y decía: “yo tuve un encuentro con Jesús”; Bartimeo corría y decía: “yo tuve un encuentro con Jesús”; DE LO QUE ESTÁ LLENO EL CORAZÓN HABLA LA BOCA. Oh ya no nos arrodillamos ante las imágenes, pero hay algunos cristianos que tienen un montón de ídolos, que se llaman trabajo, negocio, dinero, carrera, éxito, esposito, esposita, hijitos, carros, casas, etc. Hay muchos que tienen que entender que para ver el cumplimiento de sus bendiciones deben entronar a Dios en sus corazones. Él es el comienzo de tu vida y Él es el final, Él es de quien hablas, Él es por quien vives, a Él y solo a Él le sirves, tu corazón es indivisible ¿Quieres ver el cumplimiento de tus bendiciones? Vence el obstáculo de la idolatría, nunca permitas que nada ni nadie ocupe el trono que Dios tiene que ocupar en tu corazón. Yo oro que seas prosperado en todo, y que tengas salud, así como prosperas espiritualmente. En el 2013/5773, Dios ocupando todo mi corazón. BENDECIDO/A ERES POR SIEMPRE CON TODA CLASE DE BENDICIONES.

DECRETO DE FE: “EN ESTE DÍA DECLARO Y DECRETO EN EL NOMBRE PODEROSO DE JESÚS QUE NO TENGO UN CORAZÓN DIVIDIDO, SINO UN CORAZÓN DONDE DIOS OCUPA EL PRIMER LUGAR”.

ORACIÓN: “Padre celestial, perdóname si he dejado que mi corazón se divida y Tú no ocupes el primer lugar en él. Hoy tomo la decisión de que Tú Padre ocupes el primer lugar en mi vida. En el Nombre Poderoso de Jesús, Amén”.

LA MURMURACIÓN

UNA ADVERTENCIA: NO MURMURES

1ª CORINTIOS 10:10: “Ni murmuren, como algunos de ellos murmuraron, y fueron destruidos por el destructor”.








Yo creo que este tiempo que estamos viviendo es decisivo, estamos viviendo en un tiempo de cumplimiento, un tiempo de recuperación, por lo tanto este tiempo es un tiempo de mantenerse alerta, porque el momento para cambiar tu historia está cercano. Pero tengo que decirte también que en algunos no sucederá nada. ¿Por qué? Porque no han cuidado su vida, no han cuidado el estado de su corazón. Y si nosotros no prestamos atención a las advertencias de la Palabra de Dios, nosotros podemos quedarnos sin el cumplimiento de las promesas de Dios. y cuando leemos 1º Corintios 10:1 – 12 encontramos seis obstáculos que evitaron que el pueblo de Israel conquistara la tierra de promesas. Pero hoy sólo quiero mencionar uno que está matando a los que se llaman “cristianos” y es la murmuración. La murmuración es una de las armas más utilizadas por el diablo para dividir al pueblo de Dios; declara la Biblia en Santiago 3 que la lengua es un fuego capaz de arrasar con un bosque completo. ¿Qué es la Murmuración? La Murmuración es una conversación en perjuicio de un ausente; es difamar o practicar el chisme. Es hablar deshonestamente de un hermano, con ánimo de desprestigiarle. Murmurar: significa hablar mal de alguien a sus espaldas, hablar entre dientes manifestando disgusto o queja; viene del Hebreo dibbá = calumniar, desacreditar, hablar mal, mala fama, infamia, oprobio (deshonra). Yo he visto a muchos cristianos caer derrotados y no ver el cumplimiento de sus bendiciones por murmurar y por criticar que por cualquier otra cosa; porque es un pecado que no creemos que tiene poder para destruirnos. Hubo gente en el pueblo de Israel que pudo poseer la tierra por la lengua. Dicen los historiadores que de Egipto salieron más de 4 de millones de israelitas, y de esos solo dos familias entraron a poseer la tierra, y saben ¿Por qué no poseyeron la tierra los demás? Por la lengua. Cuando abres tu boca para hablar en contra de tus pastores, en contra de la Iglesia, en contra del liderazgo, en contra de los hermanos en la fe, no vas alcanzar tus bendiciones. Porque Dios detesta, odia la murmuración y la crítica. El murmurador desobedece a Dios y ese pecado no queda impune delante de un Dios santo (Lea Romanos 1:30, 32). Hay lobos disfrazados de oveja y de espiritualidad que llegan a tu vida enviados por el mismísimo infierno, y te dicen: “bueno, esto te lo voy a contar, porque tengo algo en mi corazón”. La función del murmurador es enfrentar a la gente, que la gente se pelee por lo que él está diciendo, creando mala imagen para causar enfrentamiento. El que murmura está en realidad haciendo el trabajo del diablo. El murmurador es digno representante del diablo. Cuando alguien venga con un comentario o con un chisme, hazle estas tres preguntas: ¿Te Consta? ¿Eso que dices edifica o destruye a la persona, a la Iglesia o a nosotros? ¿Eso le agrada a Dios? Nota lo que Dios nos dice a través del salmista: “Jehová, ¿Quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? 2 El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón. 3 El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni admite reproche alguno contra su vecino” (Sal.15:1-3). Llama poderosamente la atención que hay ciertos requisitos para tener acceso a la presencia de Dios a fin de morar en su Monte Santo. La murmuración es una mentira diabólica. Se acuerdan de María la hermana de Moisés que empezó a murmurar contra él. Cuando María empezó a murmurar de Moisés, dijo: “voy a buscar a alguien que valide lo que siento”, y metió a Aarón que le aceptó que viniera hablar de Moisés (Nm.12). El murmurador cree que murmura contra el siervo de Dios pero en realidad es contra Dios mismo que murmura (Éx.16:8). Y así como María hay mucha gente que cuando andan envenenados buscan a quien envenenar con ellos, ten mucho cuidado, tus oídos no son canastos de basura del diablo. Ten mucho cuidado, porque lo que están haciendo es envolviéndote en su veneno mortal. Porque la murmuración ha hecho perder el cumplimiento de la bendición de tantos cristianos, como se la hizo perder a la primera Iglesia de casi cuatro millones de personas en el desierto, y perecieron por murmuración, murmuraron de Dios, murmuraron de su pastor Moisés, murmuraron de la tierra (de la promesa), murmuraron de todo el mundo. Y te digo más el que no pare de murmurar va a quedar rezagado en el desierto. El murmurador nunca está satisfecho con nada, todo lo critica, nada le parece, siempre está en contra de todo, siempre mira lo malo antes que lo bueno, en todo anda buscando los defectos, es perfeccionista y cuando las cosas no salen como la espera, entonces murmura y critica. El murmurador suele mover más fácil la lengua que los brazos (trabajar). Consecuencias de la murmuración: 1º Perdida de confianza (Pr.16:28; Pr.17:9). 2º Siembra discordia y hace que la gente se vaya de las Iglesias (Pr.26:20; Pr.6:19). 3º Recibe deshonra (Pr.25:9,10). 4º Sufrimiento (Pr.18:7; Pr.10:18). ¿Cómo evitar la murmuración? Guardar tu boca. Yo oro que seas prosperado en todo, y que tengas salud, así como prosperas espiritualmente. En el 2013/5773, guardando mis labios de hablar maldad. BENDECIDO/A ERES POR SIEMPRE CON TODA CLASE DE BENDICIONES.

DECRETO DE FE: “EN ESTE DÍA DECLARO Y DECRETO EN EL NOMBRE PODEROSO DE JESÚS QUE SÓLO HABLARÉ LO QUE EDIFIQUE Y LO QUE ES PALABRA DE DIOS”.

ORACIÓN: “Padre celestial, en este día te pido perdón si mi boca se ha abierto para atentar contra mi prójimo, contra mis autoridades espirituales, contra mis hermanos en la fe. Padre, pon guarda en mi boca, para solo hablar lo que edifique a los que me oyen. En el Nombre Poderoso de Jesús, Amén”.